LONDRES. En las tres constituciones izquierdistas que Sudamérica recientemente ha visto (Venezuela, Ecuador y Bolivia) se introduce la figura de la reelección bajo la premisa que hay que extender el periodo en el poder de los presidentes populares que están haciendo cambios.
Las revoluciones de México y Bolivia vetaron la reelección a la que identificaban con el poder de un autócrata. Cuando en 1964 Víctor Paz Estenssoro volvió a ser electo, ello produjo un golpe y 18 años de dominio militar en Bolivia.
Sin embargo, Cuba después de 1959 trajo el concepto del gobernante revolucionario casi vitalicio, concepto generado por Stalin.
Chávez, Correa o Morales están a medio camino de las revoluciones mexicana y boliviana, y de la cubana. Son más moderados y constitucionales que dichas 3 revoluciones y proclaman estar en contra un sistema de partido único y de economía muy estatizada.
Empero, buscan tener a un presidente más fuerte y que más dure en el cargo. No obstante, los tres gobernantes ‘socialistas’ andinos han debido limitar sus ambiciones reeleccionistas: Chávez porque fue derrotado en el referendo constitucional; Correa para evitar generar muchas olas limitó sus posibilidades a dos mandatos; y Morales acaba de hacer tal concesión para que se viabilice un referendo constitucional.
Foto: Diario de América














