El Senado de la República aprobó este martes en comisiones y en lo general tres de los siete dictámenes que conforman el proyecto de Reforma Energética.
Las comisiones de Energía y de Estudios Legislativos aprobaron la ley de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, reformas al Artículo 33 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal y la Ley para el Aprovechamiento Sustentable de Energía.
En la discusión, el presidente de la Comisión de Energía, el priista Francisco Labastida Ochoa, destacó que se hayan logrados los primeros acuerdos pues es un avance notable en la aprobación de la reforma energética que requiere el país.
Los tres proyectos fueron aprobados por los partidos Acción Nacional (PAN), Verde Ecologista de México (PVEM) y Revolucionario Institucional (PRI), mientras que el senador Pablo Gómez anunció que el PRD sufragará hasta que se discutan de manera integral los siete dictámenes.
El dictamen sobre contratos, que ha sido el más polémico dentro de las discusiones porque un sector de la izquierda los ve como un intento para privatizar a Pemex, podría ser votado en comisiones en los próximos días.
El ala más radical del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), liderada por el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, ha anunciado protestas callejeras en rechazo a la reforma, que impulsa el presidente conservador Felipe Calderón.
Calderón tiene una mayoría relativa en el Congreso y espera el apoyo del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), que en el pasado votó a favor de reformas oficialistas.
Los senadores han rechazado los llamados contratos de riesgo, con los que Pemex tendría que compartir las ganancias por la producción de crudo con las empresas.
En otro tema controvertido, los senadores de oposición -que tienen más asientos en las dos comisiones- rechazan una propuesta de Calderón sobre refinación, lo que permitiría a empresas privadas ser propietarias de plantas procesadoras.
Pero también se desbarató un acuerdo preliminar de la oposición para crear empresas filiales de Pemex, que serían las encargadas de construir las plantas refinadoras.
Al concluir las votaciones en comisiones del Senado, la reforma energética pasará al pleno de la Cámara Alta y después a la Cámara de Diputados.
Fuente: El Financiero, Reuters














