
Según funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Comercial Mexicana, Alfa, Grupo Industrial Saltillo y Cemex son algunas de las empresas nacionales que contribuyeron a las presiones sobre el tipo de cambio la semana pasada, cuando el dólar superó los 14 pesos.
Las operaciones especulativas se originaron en el mercado de derivados, donde las compañías pactaron a un precio el tipo de cambio, pero la apreciación del dólar los obligó a cubrir sus posiciones adquiriendo divisas.
Según especialistas, las empresas acapararon dólares porque estaban perdiendo dinero y no con la intención de tirar el peso. Además, especular no es ilegal, señalaron. Lo que sí es ilegal —dicen— es que no hayan hecho públicas sus deudas, cuando cotizan en la Bolsa.
En consecuencia, se podría iniciar una evaluación de sus transacciones, y si fuese el caso, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) podría abrir una investigación.
José Calvillo, director de reestructura de Controladora Comercial Mexicana, dijo que han tenido acercamientos con las autoridades de Hacienda y Banxico para buscar la mejor forma de solucionar el millonario adeudo de Comercial. Explicó que los adeudos son superiores a los 2 mil mdd y que sus principales acreedores son 12 bancos que operan en México mediante sus representaciones.
En contexto
El domingo pasado, en el marco de la asamblea anual del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), el responsable de las finanzas públicas, Agustín Carstens, achacó a operaciones especulativas de un grupo de empresas mexicanas gran parte de la caída del peso en la última semana y dijo que el Gobierno examinará con lupa las transacciones.
“El Gobierno será más enérgico en exigir que se cumplan las reglas de transparencia y de reporte de bancos y empresas listadas”.
Carstens explicó que la “volatilidad” del peso de la semana pasada “estuvo muy asociada en un altísimo porcentaje con las operaciones que hicieron un grupo de empresas mexicanas con instrumentos derivados”.
Esas compañías apostaron por la bajada de la divisa mexicana, puramente con motivos “especulativos”, según Carstens.
Esas transacciones obligaron al Banco de México a intervenir en los mercados con subastas de dólares para aminorar la caída del peso frente a la moneda estadounidense.
Ayer lunes, el presidente de la Comisión de Hacienda del Senado de la República, el panista José Isabel Trejo, así como diputados de oposición, exigieron que el titular de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carstens, “haga públicos los nombres de las empresas y los empresarios” que especularon con el peso y provocaron su caída frente al dólar.
Por otra parte, en conferencia de prensa, la senadora por el Partido Revolucionario Institucional María de los Ángeles Moreno Uriegas refirió:
“La declaración del secretario de Hacienda, es como curarse en salud. Siempre ha ocurrido, siempre hay salida de divisas, siempre nos ocurre que quienes pueden poner a salvo su dinero lo sacan del país, pero todavía es más grave que, después de privatizada y extranjerizada la banca, las sucursales bancarias están sacando las divisas hacia sus países, cosa que ya nos ha ocurrido otras veces. ¿Qué se va a hacer para evitar esto?”
A su vez, el legislador perredista Humberto Zazueta consideró que Carstens no puede limitarse a reconocer que, nuevamente, un puñado de empresarios saquearon al país al aprovechar la depreciación del peso para apoderarse, seguramente con información privilegiada de sus amigos en el gobierno, de una parte sustancial de las reservas nacionales.
Hoy martes, en entrevista con Joaquín López Dóriga, Carstens, refirió que la Comisión Nacional Bancaria y de Servicios revisará que las empresas y los bancos que adquirieron y ofrecieron la venta de dólares se hayan apegado a las normas debidas, de no ser así se aplicarán las sanciones correspondientes.
Aseguró que la compra de moneda extranjera no es un delito, sin embargo, las operaciones, como Comercial Mexicana, no son normales si no atípicas en las cuales las empresas tomaron riesgos cambiarios inesperados e inusitados.
Mañana miércoles, ¿dónde quedó la bolita? Caída del peso, responsabilidad compartida entre autoridades y especuladores. Pasividad, retórica y medidas limitadas; hicieron el juego a la especulación.
El ataque especulativo contra el peso registrado la semana anterior le costó al Banco Central la cantidad de ocho mil 900 millones de dólares.
Dicha cifra representa 10.58 por ciento del total de las reservas acumuladas en la semana previa, 42.3 del monto de remesas captadas el año pasado, 38.31 de la IED de 2007 y rebasa en 49 por ciento lo canalizado por el mecanismo de desacumulación de reservas entre 2007 y el presente año.
La especulación, interna y externa, le propició a la moneda mexicana el ajuste más importante desde el reportado el 21 de diciembre de 1994, provocando una devaluación de facto de la moneda nacional, aunque técnicamente no es correcto usar la palabra, debido a que en el régimen de libre flotación las monedas se aprecian o se deprecian según las condiciones de los mercados.
México fue de hecho el país que tuvo que afrontar los mayores costos por la volatilidad cambiaria, a pesar de que en realidad la semana anterior se observó un ataque concertado contra las principales monedas del mundo emergente; Brasil ha inyectado hasta el momento cuatro mil 765 millones de dólares para defender a su moneda, mientras que Argentina absorbe un costo de dos mil 535 millones.
Fuente: El Universal, La Jornada, Finanzas, Milenio, Finanzas















October 15, 2008 a las 7:28 pm
[…] martes, el Gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz dijo que empresas como Comerci no debieron invertir en derivados de tipo de cambio porque no generan ventas en dólares que justifiquen el riesgo en ese tipo de […]