Oprimidos por 71 años de la dictadura de partido perfecta ejercida por el PRI que más que un partido se había convertido en un entero, anhelábamos un cambio hacia ese mítico estado llamado “democracia” en el que todo parecía ser posible: la libertad, el progreso, el ingreso al primer mundo, la solución de todos nuestros problemas personales y políticos, etc. y aprovechamos la coyuntura de las elecciones del 2000 para derrotar al partido largamente en el poder y probar las mieles del prometido cambio, que resultó un verdadero fiasco.
De hecho el cacareado cambio había iniciado en 1988 cuando sucedió lo inesperado: un desconocido empresario de Ensenada le arrebató por primera vez una gubernatura al tricolor quien con sorpresa vio ascender en la figura del Ernesto Ruffo Appel al primer mandatario estatal que lograba una aplastante victoria que resistió todos los trucos sucios del libro priísta.
Posteriormente en 1997 los capitalinos nos decantamos en las primeras elecciones de un jefe del Distrito Federal y dimos la oportunidad al retoño de Tata Lázaro, dolido por incesantes derrotas en las elecciones presidenciales de 1988 y 1994.
Cuauhtémoc Cárdenas, ex gobernador de Michoacán en sus épocas priístas no pudo con el paquete pero mantuvo las simpatías de una ciudadanía dormida por la demagogia para repetir la dosis de bandidos y vividores que medran en el PRD, partido que es el bote de la basura del PRI ya que en un 99.99% sus integrantes provienen de ese hegemónico instituto político que alguna vez incluso encabezara Cárdenas.
Incapaces de aprender de nuestros errores, el DF de nuevo elige en el 2000 a un perredista para el gobierno de la ciudad capital, Andrés Manuel López Obrador, nacido en Tabasco y que ha vivido siempre de trabajitos burocráticos y con una historia personal oscura que incluye el haber matado a su hermano José Ramón cuando ambos eran adolescentes.
Con dos partidos en el poder local y federal iniciamos en ese aciago año el tránsito a la buscada Shangrila democrática sólo para descubrir que nada ha cambiado, como en la novela inmortal de Lampedusa, donde tras mover las piezas del ajedrez político, todo sigue igual.
Lo único que cambio fue la cara y color de los bandidos, porque las mañas, mentiras y abusos siguen iguales. No hemos podido lograr que México salga realmente adelante y nos vemos sangrados día a día por una gavilla de oportunistas que sólo llevan agua a su molino.
Estamos, como en el viaje de Odiseo a Ítaca, atrapados entre Scillas y Caribdis, entre el PRD lleno de populistas casi analfabetos y panistas doctos que nos ven como una clientela no como ciudadanía, los problemas del país aumentan a ritmo exponencial sin encontrar la punta de la hebra.
Porque seamos honestos, los panistas forman gobiernos recaudadores especializados en tasar la vida de los ciudadanos hasta en su más mínima actividad con el pretexto de ayudar a los pobres en un círculo vicioso perverso: nos empobrecen con sus torpes medidas económicas y luego nos dan atolito con el dedo en forma de míseras ayudas. Es un hecho que la abundancia y el progreso no se les da a estos hijos de la vela perpetua.
Por otro lado, el PRD hace clientela pagada que moviliza a placer para obtener sus fines, más oscuros y perversos que todos los que antes conocimos. Son más mentirosos, bandidos y ventajosos que los priístas que tanto criticamos y de los que tanta prisa teníamos por despachar.
Partido conformado por oportunistas, pocos se libran de la quema.
Mientras sufrimos esta doble tortura el PRI no ha aprendido la lección. Ahora nos quieren endilgar a Enrique Peña Nieto como posible opción a la presidencia de la república en el 2012 y el remedo parece peor que la enfermedad ya que Peña Nieto es todo forma nada de fondo, manipulado por su vanidad y narcisismo que rayan en lo enfermizo y que ha hecho del Estado de México una entidad plagada de pueblos fantasmas donde viven sólo mujeres y ancianos ya que los hombres en edad productiva prefieren todos los riesgos que implica cruzar de ilegales la frontera que quedarse a morir de hambre en una entidad depauperada, mas habilitada, primera en inseguridad, desempleo, madres solteras y adolescentes y con los sueldos profesionales más bajos del país.
Con esta apuesta en puerta, el panorama de México en el 2012 se ve francamente negro si no acude como milagro e Chapulín Colorado a salvarnos porque los otros partidos políticos del país, si se les puede llamar así son franquicias y negocios personales a los que lo único que no les interesa es resolver los problemas de la nación.
Empiezo con tristeza a pensar que nos iba mejor cuando estábamos políticamente peor y que si este desorden es la democracia, prefiero la dictablanda en la que crecí y que al menos por un rato me permitió soñar con un mundo mejor.
Foto: Univision















July 2, 2008 a las 2:23 pm
Flor, veo que compartimos el mismo sentimiento de desesperanza, yo también empiezo a ver con nostalgia mis días de universitario, cuando al menos veía empuje en la juventud, ideologias, buenas o malas, pero cargadas de idealismo y esperanza en que la posibilidad de un mundo mejor estaba ahi lista para que con trabajo, decisión y conocimiento fuera alcanzada.
Vi acabar formalmente la guerra fría y terminar despues el régimen (formal) del PRI, pero ahora solo veo una dictadura del individualismo egoista, una plutocracia globalizada (en México PRIAM)de la cuál somos una simple sucursal, cuya única ideología es mantener las cosas como estan y continuarlas, darwinismo social y económico puro; justicia, progreso, solidaridad son conceptos que se repudían a priori, suenan al pasado a otras formas de vivir y lo políticamente correcto es que el pasado es malo y digno de todo nuestro repudio, que no hay otro camino ni otra forma de vivir, lo que hay es lo que tienes y no va mas.
Veo jovenes sin esperanza, cuyos maximos sueños son lograr estudiar en el Tec de Monterrey y colocarse como gerente en una empresa trasnacional o como alto funcionario público, para pagar su carrera y no se un “loser”, no importando la cantidad de gente que tengas que explotar o traicionar, ser un “Winner” tiene su precio; conocimiento, capacidad, patriotismo, compromiso son conceptos “obsoletos”, como dice con profundo conocimiento del alma humana Enrique Santos Dicépolo en el tango “Cambalache”:
“…..que ha nadie importa si naciste honrao…
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura,
o está fuera de la ley.”
Sin embargo aún así tengo la convicción de que los ciclos de la historia son mucho mayores que una vida humana, esto tiene que mejorar, seguramente ninguno de los dos lo veremos, pero sucederá, solo queda resistir e inculcar en las nuevas generaciones los valores que ahora parecen perdidos, pero sobre todo, la esperanza.
¡Animo!