La UE es un bloque rico con su propio Parlamento y leyes, con 2 potencias nucleares y con 27 miembros. LAC son 33 países pobres, poco armados y divididos en seis bloques distintos; que antes fueron colonias europeas y que hoy dependen de EEUU.
Ambas regiones cultivan la amistad de Washington (quien trata a la UE como socia y a LAC como subordinada), aunque ambas difieran de ésta ante relacionarse con Cuba, el tratado ecologista de Kyoto y el unilateralismo.
Las últimas elecciones muestran que ambas regiones marchan en direcciones opuestas. En Italia y Londres ganó la derecha, quien empuja a la UE a irse “liberalizando” cada vez más. En Paraguay ganó la izquierda, quien avanza en Sudamérica pidiendo más proteccionismo.
El euro es hoy la moneda mundial más fuerte y la UE quiere avanzar en zonas dominadas por el dólar y los EEUU. Líderes de LAC cultivan a Europa para conseguir mercados e inversiones (o como Colombia, Perú y Chile para viabilizar TLC) o para hacer un contrapeso a Bush (especialmente, el Mercosur y el ALBA).



















