Gordon Brown quiso ser uno de los pocos primeros ministros británicos que visitase al Perú. El asistir a la V cumbre LAC-UE en Lima junto a Merkel y a Zapatero hubiese potenciado su perfil internacional y también la de las inversiones británicas que son las que dominan la minería peruana.
Empero él debe recular tras que el primero de Mayo el laborismo sufriera su peor derrota electoral en 40 años y que hoy este partido tenga las cifras más bajas que jamás haya tenido desde que aparecieron las encuestas. Tras haber sido proclamado líder del partido sin mayor oposición ahora le atacan las dos alas del laborismo; por la derecha la esposa y el ex vice-premier de Blair, y por la izquierda los socialistas y los sindicalistas.
Brown no quiere acabar como pescado despedazado por sus propios adversarios internos o por sus contrincantes conservadores (quienes le sacaron 20 puntos de ventaja en las municipales). Parece que él se quedará sin probar ceviche en Lima pues deberá quedarse en Londres evitando acabar como lenguado en ceviche.















