Legisladores lopezobradoristas del FAP se oponen a la reforma energética
La oposición en México rechazó una propuesta para debatir durante 50 días seguidos la reforma energética y anunció que mantendrá la toma del Congreso.
De esta manera, la actividad legislativa, que se encuentra paralizada desde el jueves pasado, sigue suspendida.
El Frente Amplio Progresista (FAP), que une a los principales partidos de izquierda de México no aceptó la propuesta de algunos partidos de debatir durante 50 días ininterrumpidos la propuesta de reforma energética.
Según el dirigente del PRD, la reforma busca la privatización de la estatal Petróleos Mexicanos, PEMEX.
El plan gubernamental propone la asistencia de empresas extranjeras para buscar nuevas reservas de petróleo en el Golfo de México.
Además de permitir contratar empresas especializadas en la construcción y operación de refinerías, el gobierno propone la creación de bonos ciudadanos exclusivos para los mexicanos.
Como respuesta a la toma y el ayuno, el lunes los grupos parlamentarios del PAN, PRI y PVEM en el Senado, firmaron un acuerdo para organizar foros de debate sobre la reforma energética.
De inmediato, los legisladores del FAP se reunieron con López Obrador y decidieron no participar.
Este martes los legisladores del PRD, PT y Convergencia, decidirán si se retiran o no de las tribunas del Congreso.
Los diputados podrían sesionar este martes en un salón alterno al recinto legislativo, dentro de las mismas instalaciones de la cámara baja, donde legisladores de izquierda han colocado decenas de curules a manera de barricadas en los alrededores de la tribuna para evitar desalojos.



















