Una demanda en la Corte de La Haya por las fumigaciones con glifosato y la incursión de un helicóptero militar ecuatoriano en Colombia calentaron nuevamente las relaciones entre Bogotá y Quito, que se rompieron hace un mes.
Esas relaciones venían resquebrajándose nuevamente a raíz de los hallazgos de las Fuerzas Militares colombianas en el computador del guerrillero Raúl Reyes, abatido en Ecuador, de la muerte de un ciudadano ecuatoriano en su campamento, de los ataques de las Farc desde ese país y de las declaraciones del Ministro de Defensa colombiano.
Así las cosas, parecería haberse quedado en el olvido el apretón de manos que se dieron los presidentes Álvaro Uribe y Rafael Correa en la pasada cumbre del Grupo de Río en República Dominicana.
En contexto
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores ecuatoriano aseguró que el sobrevuelo fue involuntario y lamentó el incidente.
Aseguró también que dicha aeronave militar está destinada a tareas de abastecimiento, por lo que no contaba con artillería.
El Gobierno colombiano reveló ayer la violación a su espacio aéreo ocurrida el pasado domingo.
Ayer lunes, Ecuador presentó ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya una demanda contra Colombia por los daños que, asegura, produjeron en su territorio las fumigaciones de cultivos ilícitos con el herbicida glifosato, usado en el combate contra cultivos ilícitos de coca, que según Bogotá son controlados por las Farc en esa frontera.
De acuerdo con Quito, esas fumigaciones se hicieron durante siete años y afectaron la salud de los habitantes y el medio ambiente de la zona ecuatoriana de la frontera.
El gobierno colombiano rechazó la demanda y dijo que las aspersiones de cultivos de coca siempre fueron hechas “respetando plenamente la soberanía ecuatoriana sobre su territorio”.
Un comunicado de la Casa de Nariño señaló que el 14 de enero pasado, en Guatemala, Uribe le reiteró a Correa “la oferta de indemnizar, de acuerdo con la ley colombiana, a los ciudadanos ecuatorianos que hubieren sufrido algún perjuicio por causa de la aspersión aérea”. “A pesar de ello, las autoridades del Ecuador nunca han presentado alguna solicitud concreta con respecto a daños contra su población”, añadió.
Las fumigaciones aéreas con glifosato en la frontera con Ecuador habían sido suspendidas por Colombia a comienzos de 2007, por solicitud del gobierno del presidente Correa.















