Al menos 39 personas perdieron la vida el martes en Irak (Iraq) en varios ataques mientras iraquíes y norteamericanos iniciaban delicadas negociaciones sobre la presencia de Estados Unidos a largo plazo en el país, donde han muerto ya casi 4.000 militares estadounidenses.
Por lo menos 16 personas murieron y otras 22 fueron heridas el martes en la explosión de una bomba al paso de un autobús que transportaba a civiles en la principal carretera del sur de Irak, indicó a la AFP un responsable de la policía local.
Un artefacto explosivo estalló al paso del vehículo en la carretera que une a Basora con Nasiriya, declaró un responsable policial de esta última ciudad, el teniente coronel Ali Siwan.
En la localidad de Dhuluiya, al norte de Bagdad, al menos ocho personas murieron en un atentado suicida contra una barrera de seguridad, controlada por fuerzas de seguridad iraquíes y milicianos sunitas adversarios de la red fundamentalista Al Qaida, informó una fuente policial.
Un kamikaze embistió un retén con su coche bomba en la localidad de Dhuluiya, a 70 km al norte de Bagdad, indicó a la AFP el teniente coronel Mohamed Jaled.
La ciudad de Dhuluiya se encuentra en la provincia sunita de Salahedín, un bastión tanto de la insurrección sunita como de Al Qaida.
Unos 80.000 iraquíes, en su mayor parte sunitas, se aliaron a las fuerzas norteamericanas para combatir a Al Qaida y son blanco de numerosos ataques de la red de Osama bin Laden.
Por lo menos cinco personas, entre las cuales había dos civiles, murieron el martes en enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad iraquíes y combatientes de la milicia chiita del Ejército del Mahdi en una ciudad del centro-sur de Irak, indicó una fuente policial local.
La policía iraquí llevó a cabo una operación de arrestos el martes de madrugada en el barrio de Al Eza en Kut (a 175 km al sudeste de Bagdad), señaló un responsable de la policía local que solicitó el anonimato.
Durante dicha operación, milicianos miembros del Ejército del Mahdi respondieron, provocando un tiroteo con los policías.
El Ejército del Mahdi, una de las milicias chiitas más poderosas de Irak, dirigido por Moqtada Sadr, lleva adelante en el sur del país una lucha sin cuartel con grupos chiitas rivales a los cuales acusa de estar infiltrados en el aparato del Estado y de las fuerzas de seguridad.
Finalmente, hombres armados mataron a un civil en Basora.
Irak y Estados Unidos iniciaron el martes en Bagdad negociaciones sobre el futuro de sus relaciones, destinadas fundamentalmente a establecer las condiciones de la presencia militar norteamericana a largo plazo, indicó la cancillería iraquí.
El número total de pérdidas norteamericanas desde el comienzo de la guerra de Irak, en marzo de 2003, se acerca ahora a la cifra simbólica de 4.000 muertos.
En cinco años, 3.983 soldados norteamericanos han muerto, según un balance de la AFP establecido a partir de cifras del sitio internet independiente www.icasualties.org.
La semana pasada, unos 2.000 militares comenzaron a abandonar el país en el marco de la retirada anunciada de cinco brigadas de combate -o sea el equivalente de unos 30.000 hombres- antes de julio.
La cuestión de un calendario de retirada de las tropas norteamericanas sigue siendo polémica en Estados Unidos y constituye una de las principales cuestiones en juego en la campaña para las elección presidencial de noviembre.















