Por Pablo Padula, desde Colombia
-“Pobre Ingrid”, me dijo una amiga al enterarse de la muerte del jefe guerrillero Raul Reyes en la frontera de Colombia con Ecuador.
-“Ahora seguro que la van a matar como venganza”, agrego. Y averiguando descubrí que esa fue la primera reacción de muchos colombianos al enterarse de la noticia. El consenso general (y bastante lógico) es pensar que las FARC van a reaccionar enfurecidos por el asesinato de manos de las fuerzas de seguridad colombianas del segundo al mando de la organización terrorista.
-“Yo no creo que sea así” le respondí. “Por el contrario, ella esta mas a salvo que nunca. Creo que las FARC se están desmoronando y esto es solo el comienzo del final”
Me pregunto porque. Le dije que “los guerrilleros ya no pueden confiar ni siquiera en ellos mismo, están desestabilizados y lo que sucedió en las ultimas horas lo demuestra sin lugar a dudas”.
El ministro de defensa Juan Manuel Santos dijo, al anunciar la noticia, que la operación fue posible por una información recibida que indicaba la presencia de Reyes, cuyo verdadero nombre es Luis Edgar Devia, en un campamento guerrillero en la frontera con Ecuador. Sobre la cabeza del numero 2 de las FARC había una recompensa de 2.7 millones de dólares, lo que significa que en Colombia alguien es hoy un nuevo millonario.
Lo que quiero decir es que, de repente, Ingrid Betancourt se ha transformado para los restantes jefes guerrilleros, en una carta mágica de negociación ante la evidencia de que existen muchos militantes de esa fuerza ilegal que están “cantándole” la posición de los jefes al gobierno. Yo creo que es cuestión de tiempo hasta que Manuel “Tirofijo” Marulanda reciba un misil con su nombre escrito en el. De esa manera, con aviones Supertucano, fue que las fuerzas colombianas mataron a Reyes, método que usaron ya para eliminar a otros lideres guerrilleros como Thomas Medina Caracas, alias “Negro Acacio”, el encargado de las armas y el movimiento de las drogas para la guerrilla, dado de baja en septiembre del 2007. Alguien, cuya identidad es secreta por obvias razones, cobro casi un millón de dólares por delatar la ubicación de Acacio.
Hace unos días leí un artículo en una revista local sobre un guerrillero que, tras 17 años en las FARC, había desertado y estaba cantando a los 4 vientos. Prefirió eso a que lo mataran con un tiro por la espalda. A pesar de ser un jefe de poca monta, eso hace pensar que tal vez alguno de los de mas alto rango esta negociando con el gobierno para obtener una condena mas suave. Y quizás entregar a Reyes fue una prueba de su capacidad como “soplón”.
Ahora pensemos en la ubicación del campamento terrorista donde murió Devia. Según informo Santos los soldados colombianos fueron atacados desde territorio ecuatoriano. Esto indica claramente que los jefes de las FARC ya no se sienten a salvo dentro de su propio país precisamente por la desconfianza que le tienen a todos a su alrededor. Este duro golpe a su estructura militar también lo es a su confianza y los expertos en terrorismo lo saben muy bien.
Por eso creo que la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt ha pasado a ser una pieza clave en la negociación del fin de la guerrilla. Si la matan sin duda aumentaría la paranoia entre las fuerzas ilegales. Es muy probable que alguien de las FARC ya le haya dicho al gobierno donde la tienen secuestrada. Pero la topografía del lugar y la posibilidad de causarle la muerte durante el ataque hacen que la negociación para su liberación y la de los otros secuestrados sea exclusivamente teórica y sin el uso de la violencia.
“Ingrid esta hoy mas a salvo que nunca” le resumí a mi amiga. Ella siempre fue el símbolo viviente del conflicto armado que aflige a Colombia desde hace machismos años, demasiados. Y en estos momentos esa imagen desgarradora que dio la vuelta al mundo de una mujer devastada y llena de tristeza es una representación fiel del estado caótico en el que se encuentran las FARC.
Tal vez no calcularon el efecto que causaría la figura delgada y casi inerte de una mujer que lleva sobre sus hombros el peso de todo un conflicto, pero Betancourt en unos pocos segundos de video sin duda marco el destino de una sangrienta guerra que esta a punto de terminar.
















July 3, 2008 a las 11:35 am
[…] cuando predije, tras la muerte de Raul Reyes, (“Pobre Ingrid”, Marzo 2008) que las FARC estaban acabadas y que Ingrid Betancourt estaba mas a salvo que nunca, […]