El país asiático completó la construcción en la Bahía Hangzhou de 36 kilómetros de largo con un costo de unos mil 500 millones de dólares.
El puente de Bahía Hangzhou, sobre aguas del Mar Oriental de China, ha dejado pequeños a otros de su estilo como la calzada elevada de 25 kilómetros que conecta a Bahrein con Arabia Saudita. De hecho, su extensión podría unir a Gran Bretaña con Francia a través del Canal de la Mancha.
Construido para resistir los tifones que afectan la costa oriental de China cerca de Shanghai, así como unas variables condiciones del suelo, la estructura de concreto y acero fue completada en tres años y se convirtió en uno de los proyectos de construcción más exigentes desarrollado en China.
Fuegos artificiales y bailes tradicionales recibieron a los más de mil invitados a una ceremonia llevada a cabo en la mitad del puente mientras los ingenieros finalizaban su labor en el último bloque de construcción. Con tres vías en cada dirección y una zona de reabastecimiento en la mitad, el puente une Ciudad Cixi en la provincia de Zhejiang con Ciudad Jiaxing en el norte, acortando el viaje entre Shanghai y el importante puerto de Ningbo en unos 120 kilómetros.
Funcionarios buscan abrir el puente al tránsito en junio del 2008 luego de que instalaciones de respaldo como pasos de peaje y carriles alimentadores estén finalizados. La agencia de noticias oficial Xinhua informó que firmas privadas entregaron un 29 por ciento del costo del puente, haciendo de éste uno de los primeros grandes proyectos de infraestructura china que involucran una importante participación privada. Los costos serán recuperados mediante un sistema de peaje.

















