El gobierno uruguayo dio hoy por finalizadas las negociaciones con la Argentina en el conflicto por la instalación de las papeleras en Fray Bentos y anunció que recurrirá al Mercosur y a la Corte Internacional de La Haya.
“A partir de este momento se da por terminada la etapa de negociación directa entre el presidente de la República y el secretario de la presidencia, Gonzalo Fernández, con la República Argentina en relación a la interrupción de los puentes y las plantas de celulosa.” “Por instrucción directa (del presidente), la Cancillería retoma las acciones tendientes a defender los derechos de Uruguay en esta materia.”
Reinaldo Gargano, Ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay
Vázquez dio instrucciones a la cancillería de su país para que active a nivel internacional todas las denuncias contra la Argentina por los cortes de ruta en el puente Gualeguaychú-Fray Bentos.
Concretamente, dispuso convocar “como medida urgente” al Consejo del Mercosur y enviar una nota al Tribunal Superior de Justicia Internacional de La Haya para informar a ese cuerpo sobre los cortes de ruta.
Gargano indicó que la medida fue adoptada al “no recibirse respuesta” a un planteo uruguayo dirigido al gobierno argentino para firmar una declaración común acordada el martes pasado.
Hasta hoy se manejaba la posibilidad de que aunque las plantas no detuvieran sus obras por 90 días, se acordara la realización de un estudio de impacto ambiental acumulativo de las dos plantas de celulosa.
La carta para la cumbre del Mercosur está dirigida a la Argentina por ser el país que ejerce la Presidencia Pro Tempore del bloque regional.
Vía: La Nación















April 23, 2006 a las 6:07 pm
[…] Por lo que hemos visto últimamente hoy esto es casi imposible. Por ejemplo, si Argentina y Uruguay no pueden ponerse de acuerdo en el tema de las papeleras, cómo podemos esperar políticas exteriores en común? Si el valor fundamental que compartían los cuatro miembros del Mercosur era la democracia, qué se puede decir ahora que Venezuela se une cuando ésta es una cuasi-democracia? […]